La concentración había sido convocada de manera pacífica, pero con el paso de los minutos la situación escaló ante el enojo de los vecinos debido a los problemas que conlleva la instalación de una banda narco en la zona y que ya genera terror ante los últimos crímenes.
Desde el medio Infosur detallaron que, en medio de la protesta, el lugar sindicado como punto de venta fue prendido fuego y por las llamas la construcción resultó afectada en su totalidad.
Crímenes
Herrera, de 23 años, y Machi, de 28, fueron asesinados el jueves 13 de agosto por la noche en la calle 1325, a metros de la vivienda incendiada. Se pudo reconstruir que ambos jóvenes, que estaban en la calle junto con un tercer amigo, fueron atacados a balazos desde un auto con cuatro ocupantes.
Conforme a lo aportado por dicho medio, ni las víctimas, ni el joven que continúa internado en grave estado, están relacionados con la venta de drogas. En este sentido, vecinos señalan que los atacantes se equivocaron de objetivo, el cual podría estar relacionado al kiosco incendiado.
La causa quedó en manos de la UFIJ N°6, la cual continúa sin detenidos y con pocos avances.
Agencia NA



